Estela Miguel

“Mientras tanto”

Del 11 de marzo al 19 de abril de 2016

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Ramas y raíces, un tubérculo, cardos, semillas, células y glóbulos rojos, una vaina, una seta, frutas, piedras y crisálidas. Fragmentos de la naturaleza que me atrapan por su forma, por la ausencia de ese ángulo recto artificial impuesto hoy en las construcciones, en los mapas, en los objetos. Me interesan los elementos flotantes que carecen de gravedad, suspendidos en el aire, detenidos en un instante, en un espacio vacío, blanco, como en un sueño, sin presencia humana, donde la forma orgánica, el mundo natural se apropia del espacio.

El dibujo, dinámico y ligero, es el punto de partida de mi proceso creativo, ofreciéndome dibujar del natural y del imaginario con un carácter ansioso donde exploro esas formas que me atraen del interior de la tierra, del fondo del mar, del alto del cielo.

Mientras que el grabado calcográfico me permite una exploración gráfica más intensa donde me obligo a respetar unos ritmos que para mi son necesarios en este mundo de inmediatez. Por ello, trabajo también con la cerámica y el papel marché para realizar obras escultóricas e instalaciones.

Actualmente me hayo inmersa en un proyecto gráfico donde multitud de planchas al aguafuerte y aguatinta dialogarán sobre el mismo papel con monotipias y punta seca sobre acetato, creando imágenes donde el plano-campo, el aireelemento recrearán las conexiones que me devuelven a mi realidad-procedencia, al lugar desde donde comencé el itinerario”.

Bajo el título de Mientras tanto Estela Miguel muestra su obra gráfica y escultórica, en la que estos dos medios de expresión se ven influenciados entre sí ofreciendo a los espectadores una interpretación de la cotidianeidad más íntima.

Sus dibujos y grabados hablan de formas imaginarias fácilmente asociables a elementos reales que la artista suspende en espacios vacíos, dotados de gran ligereza. A su vez la escultura los complementa tratando el blanco como el color principal y acentuándolo con pequeños pero potentes puntos de color. Formas redondas, contenidas, a veces apiladas, que guardan clara relación con el trabajo gráfico, son organizadas en el espacio generando un carácter onírico.

El sosiego que cada individuo ansía durante sus días rutinarios y que descubre en el momento que encuentra descanso en su casa y en su cama se ve plasmado en esta muestra en la que Estela ha tomado prestada la figura de la almohada para alterarla y organizarla en una composición muy sugerente. En la puesta en escena estructura sus piezas en formas limpias, cercanas incluso a la geometría como el rectángulo que dibuja en el suelo con tierra. Con él delimita un espacio muy concreto que articula la obra nuevamente con el terreno personal como la casa, la habitación o la cama.

En definitiva toda la obra está sujeta a un lenguaje muy orgánico y delicado que la sitúa dentro del lenguaje del género femenino. Nos muestra con su trabajo una parte de su mundo interior que no nos mantiene indiferentes sino que nos involucra en ella invitándonos a la reflexión sobre nuestra propia intimidad, sobre nuestro hogar.

Mabel Esteban